jueves, 28 de enero de 2016

ENERO 2016: UN VIAJE

Imaginé un enero demasiado distinto y mejor al que va siendo, jugando día y noche con #Nieto, y comiendo asados y usándole la Pelopincho a Carlitos y Ana. Nada de eso sucedió, así que me decidí a viajar a visitar a una vieja amiga, y pedirle (porque sí, porque me conmueve su historia, porque es irracional y amorosa) que me dé una mano. De paso, podía estar sola y llorar tranquila.

Primer día, primer tramo: Buenos Aires-Villa Mercedes (San Luis), por Acceso Oeste y Ruta 7.

Un alto y tortilla de choclo 



Tormentón en medio de la ruta. Me tranquiliza recordar aquello de la caja de Faraday, pero igual da cierto chucho. 


Voy catando delicias por la Patria. 


Florcitas en una estación

Pared en Villa Mercedes (San Luis)


Una ensalada ligera en Villa Mercedes 


Hotel Colonial en Villa Mercedes, habitación para seis, pero estoy yo solita. 300 pé con desayuno (medialunas deliciosas)

Segundo día, segundo tramo: Villa Mercedes (San Luis)-Vallecito (San Juan) Después de Villa Mercedes, la hoja de ruta indicaba que debía llegar a San Luis capital, y de ahí tomar la ruta 147 en dirección a San Juan. La ruta 147 nunca la encontré, y seguí derecho por la Ruta 7, así que me resigné a ir hasta Mendoza Ciudad, y de ahí seguí para San Juan, no recuerdo por cuál ruta. Entre San Luis, Mendoza y San Juan, me cobraron tres veces un impuesto para revisar mi baúl, verificar que no llevara plantas ni frutas, y rociar el auto con unas gotitas de algo. También, en algún control, la poli me avisó que no llevaba las luces bajas prendidas. Sí que las llevo, le dije. Bueno, entonces se le quemaron los foquitos. Por esta vez, la dejamos pasar, pero ponga las altas. Pero no es que las altas encandilan? Eso si viaja de noche, de día no! Así que de ahí en adelante, siempre con las altas. 

Di mil vueltas, pregunté, seguí cartelitos escritos a mano, me metí por caminos internos, hasta que finalmente llegué, casi al borde de ponerme a llorar y con los Redondos al palo, que es lo que hago cada vez que tengo que darme ánimo, en mi faceta rutera. Eran las 2 o 3 de la tarde, tenía hambre y sed y poco efectivo, tarjeta no corre en Vallecito, así que comí lo más barato: un sánguche y un agua. Mientras comía, pregunté cuál era el mejor camino para comenzar el retorno. Un señor muy simpático me dijo que no me fuera por San Luis, sino por La Rioja, y decidí hacerle caso. Subí a ver a Deolinda, la saludé, pedí y prometí, y vuelta a la ruta. 

Parece que lo que más se pide son autos. 

Bien preciado

Casas también se piden mucho. 


La Difunta Correa


Madre 
Yo

Promesantes

Un ñandú de tronco


Segundo día, tercer tramo: Vallecito (San Juan)-Chepes (La Rioja) Quedamos en que le hice caso al señor del bar, y emprendí camino por la ruta 141, hacia La Rioja. Atravesé un pueblito que se llama Milagro. Pensé en sacar una foto-homenaje a #MilagroSalaPresaPolítica, pero me pasé. Al atardecer llegué a Chepes. Milagrosamente, estaba fresquito, y conseguí nafta, efectivo en un cajero de Banco Nación, y alojamiento en un Motel del ACA (440 pé con desayuno)

Un tramo laaargo en el que tocó ir a 40...

Trenes que ya no hay en Chepes

Aquí fui a buscar alojamiento, pero ni me abrieron

Un árbol con perfume precioso. Gabriela M. dice que son pimientos

Viejas pintadas

Viejas placas

Chepes

Una estación de tren que ya no es

Me enojan mucho las estaciones de tren que dejaron de serlo

Tercer día, cuarto tramo: Chepes (La Rioja)-Córdoba Ciudad: Escuché por la radio que Macri estaría en Córdoba, se me ocurrió llegar para la marcha en contra, que tenía la consigna "Sin derechos, no hay alegría". No llegué, porque hice algunas paradas nostalgiosas antes. 

Para un lado, La Rioja, para el otro, Córdoba

Pueblitos

Soto

Leyendo en el agüita

Un almuerzo transgresor

Amo esos arbolitos, o arbustitos, y me enteré gracias a Fernando K. que se llaman Langeostremia. O crespones, según Renata S. C. Hace 30 años que vengo preguntando el nombre y nunca nadie me lo había sabido decir! En camino me enteré que en Córdoba rige la alcoholemia cero, así que me detuve un rato para que la latita de cerveza con que había almorzado, se evaporara por ahí. Odié a los/as automovilistas que en el camino del Valle de Punilla hasta Córdoba van a los piques en medio de curvas y contracurvas, violando todas las velocidades máximas y pegándoseme a la cola mientras yo voy muy oronda a 60, anque 40 cuando corresponde. 


Valle Hermoso. Allí iba año por medio (los años pares) con mi hijo. A sus 6, sus 8 y sus 10. Allí vive mi hermana Silvia. Para llegar a ese balneario hay que hacer un camino escarpado en bajada, y para salir, hay que hacerlo ¡en subida! Otra vez los Redondos al palo, y pude!!!


Cosquín

Qué lindo los caballitos, iba a decir. Después me di cuenta de que eran de la Montada

Río Cosquín. Un balneario popular. Un 75 % de los/as cordobeses que están ahí votaron a Macri 

Al llegar a Córdoba ciudad comencé a dar vueltas. Estaba cansada y quería recalar en algún lado. Encontré un hostel, menos mal que tenía una habitación privada, con baño compartido, pero durante las horas que estuve no lo compartí con nadie, al menos visible. Por 290 pé, con desayuno, estuvo bien.

Esos criollitos son la muerte

El infelí

Gran verdad

Cuarto día, quinto tramo: Córdoba-Buenos Aires Un temita que confirmé en este viaje es la pésima señalización de rutas y caminos. Me pasó en San Luis, cuando quise tomar para San Juan y seguí para Mendoza: no había un solo cartel. Después, al comentarlo con el amable señor del bar de Vallecito, me dijo que a él le  había pasado muchas veces. Tal vez fue porque quiso hacerme sentir bien, pero parecía sincero. Para salir de Córdoba, un quilombo. Ningún cartel. Decí que yo pregunto sin ningún problema, me hago la simpática, y al final, llego. Y, con la autopista Córdoba-Rosario, cómo va a llamarse igual la autopista que la Ruta Nacional? O sea, yo paro en Villa María, y después, cuando quiero retomar, sigo las indicaciones que dicen Rosario/Buenos Aires, Ruta 9, y termino en la vieja ruta, no en la Autopista. 

Nomenclatura libertadora


Aquí paré para vaciar el mate y me di cuenta de que no tenía yerba, y había estado tomando agua caliente sola. E' vero, eh. Ahí pregunté cómo retomar la autopista, hacia allí fui, y de pronto me encontré en un camino en el que venían camiones gigantes ¡de frente! Uno paró, y me avisó: estás de contramano. Le dije que quería tomar la autopista, me indicó, y así llegué. Había pensado en hacer noche en San Pedro, pero cuando fui a consultar al Howard Jhonson, donde alguna vez estuve parando, y me dijeron que costaba 1500 mangos, decidí sacar una fotito, tomarme un café, y seguir camino. 

Las barrancas de San Pedro. 


Gracias por el aguante, Suzukito.


No hubo un minuto en el que no me sintiera triste, aún los minutos en los que me reí de algo o de mí misma, o en los que leyera, comiera rico, paseara o conversara con mi gente. Manejé escuchando a Silvio, a los Redondos, a Lila Downs, a Nacha (sí, a Nacha, y me la re banco!), a Ismael Serrano, a Liliana Felipe, al Indio. Me pregunté una y otra vez por qué se tuvo que morir Carlitos, me di cuenta que lo que se sufre no es recordar lo que pasó, sino saber que hay cosas que ya no van a suceder. 
 Pero, a pesar de todo, sé que siempre, pero siempre, hay que conservar la sonrisa. 















viernes, 22 de enero de 2016

¿VOS QUÉ SOS DE CARLITOS?

En estos días aciagos, en hospitales y cocherías fúnebres,  en conversaciones con jugadores de fútbol, médicos, amigos/as y familias, flotó la pregunta sobre el tipo de lazo que me une a Carlos Mizzau, también llamado Carli, Charly o Carlitos. El interrogante aumenta porque Ana, su compañera, me presenta en general como "mi cuñada", así que supongo que habrá gente que crea que soy la hermana de Carli (pero no), o la compañera, esposa o novia de un hermano de Ana (pero tampoco).

Así que lo voy a explicar.
Yo tengo un hermano mayor, Pablo. Me lleva seis años.
Mi hermano, hace muchos tiempo,  un siglo atrás, por 1977 más o menos, se apareció en nuestra casa familiar de Bernal Oeste con su novia oficial, Ana María Cárdenas. Yo tenía 14, y la novia de mi hermano -una hermosa morocha hija de paraguayos y de familia comunista, como debe ser- me regaló un anillito. Al poco tiempo, mi hermano se casó con Ana. Se mudaron a Quilmes Oeste, cerca de la Cervecería. El 2 de noviembre de 1981 nació el ser que por primera vez me hizo sentir lo que es el amor incondicional y total, mi sobrina Cecilia. Yo quería estar en el parto, pero me mandaron a comprar pañales, y me lo perdí, así que la primera imagen que tengo es la de Ana, en una silla de ruedas, llevando a Ceci en su regazo (como todos los recuerdos, puede que no haya sido la primera imagen, pero es la que yo tengo)
Pocos años después,  mi hermano y Ana se divorciaron. Cada uno rearmó su vida, y se volvieron a casar. Ana lo hizo con un señor que conoció en su nuevo trabajo, después que la rajaron de Bagley: la Cervecería Quilmes.
El señor se llamaba Carlos Mizzau, y tenía unos años más que ella y también un matrimonio. anterior.  Con él se crió mi sobrina mayor. A su casa -la de Ana, Carli y Ceci- del barrio cervecero, fui con mi hijo bebé. Allí Ernesto corría por el patio, jugaba a la pelota y habrá empezado a entender la maravilla que representa la palabra "asado". En la escuela del barrio Ceci terminó la primaria, y toda la familia fue a acompañarla.
Después, dejaron de trabajar en la Cervecería, y se mudaron a La Florida, a la casa paterna de Ana. Y en ese patio y ese jardín maravillosos, compartimos los mejores chorizos bombón y los más deliciosos pechitos de cerdo.  Mi hermano y su esposa, con su hija menor, mi sobrina pequeña.  (Sí, mi  hermano, el ex marido de Ana, con su esposa Susana, que encima se hizo amiga de Ana!) Cecilia y su hermana Marina. Mi madre, cuando todavía se bancaba subirse a un auto y viajar unos kilómetros. Mi hijo Ernesto y yo. El hermano de Ana, Fernando, que vive en la casa de al lado, su compañera Elena y su hija Cynthia, y su ahijado Ema. Primas y tíos y tías. Amigos y amigas. Días de la madre, del padre, navidades y fines de año. Incluso, un cumpleaños de mi hijo, metidos en la pelopincho en una noche hermosa, con tres de sus amigos y el regalo de otro asado hecho por Carli.

Entonces, Carli es el marido de Ana, la ex mujer de mi hermano Pablo, la mamá de mi sobrina Ceci. Esa sería la explicación racional, genealógica, para quienes ven la vida en cuadrículas. No es mi familia de sangre, ni siquiera mi familia política.

Pero Carli es mucho más, además de ser "el marido de...",  Carlitos es el tipo que amó a mi sobrina entrañablemente, y compartió su día a día adolescente; el que abrió su casa para que entremos todos y todas, con amor y mimos; el que me llamaba día por medio por teléfono, para reírse con algo que había leído en mi facebook (él no tenía, pero abría el de Ana y le contaba lo que leía y la mantenía informada); el que también llamaba a mi vieja, y de daba ánimos; el que, la última vez que nos vimos, en el cumpleaños de mi hijo, el 6 de enero, jodía con que habíamos comprado poca picada, porque lo que no podía faltar en sus mesas, era mucho y buen morfi; el que se puso triste y furioso cuando perdimos las elecciones, porque era un peronista de verdad y de siempre; el que amaba a su Club Quilmes, donde era uno de los utileros, y se volvía loco con el riesgo de descenso, y el que dijo, esa tarde gloriosa en que volvimos a primera juntos, yo con River, él con Quilmes "la vuelta la damos en Madryn, eh", y me llamó por teléfono, y dimos juntos gritos de alegría; el que festejó sus 70 en los quinchos del Club; haciéndonos un asado a sus invitados; el que hizo otro asado para despedirnos cuando me fui a trabajar a Panamá; el que, cada vez que nos juntábamos, hacía ronda de conversaciones futboleras con mi hermano y mi hijo, comentando desde lo importante hasta la pavada más notoria, todo con la misma pasión; el que me contaba chismes de mi amado Pelado Almeyda; el que nos hacía reír cuando nos contaba sus tribulaciones de acompañante de Ana y Ceci en sus vacaciones, cuando lo mandaban a plantar sombrilla a las 7 de la mañana en la playa para cuando las señoras decidieran llegar; el que el 31 de diciembre, medios copeteados, me preguntaba sobre mis novios lejanos y recientes y nos reíamos a carcajadas.

Carlos Mizzau, Carlitos, Carli para mí, se murió el 20 de enero en Mar del Plata, una ciudad que amaba tanto como Ana. Estuve allí con ella y fue uno de los momentos más tristes de mi vida, en este enero que es tan triste por tantos motivos que se resumen en uno: un perverso hijo de puta es el presidente de la Argentina

Así que, eso soy yo de Carlitos, de mi querido Carli: una deudora. Alguien que lo disfrutó, que le agradece su generosidad, ternura y amor; y también su cabezadurismo y enojos, porque todo eso hace el total de una persona maravillosa que todos/as nosotros/as tuvimos la alegría y el honor de conocer. Y sé que él también disfrutó la partecita que me toca de haberle dado risas y alegrías (y pizzas caseras, casi casi tan ricas como las de Ana!)

Lo recordaremos así, feliz, cuando pare este llanto.


Sus 70 (noviembre 2008)

Somos familia (noviembre 2008)

En casa, despidiéndonos (marzo 2010) 



En su casa, asado de despedida (marzo 2010)


Día de la Madre 2013, haciendo los promedios del descenso con mi vieja

Sus 75 (noviembre 2013)

El primer asado argentino de Mauricio y el cumple de Ceci (2/11/14)

Festejando el cumple de Ceci (noviembre 2015)
Los fui a visitar, un día cualquiera (diciembre 2015)

Su saludito de Nochebuena por wasap

Pasamos juntos el 31 de diciembre 




Y el 1 de enero también!

Cumple de Ernesto, 6/1/16





Chau, hermoso!





jueves, 14 de enero de 2016

SOBRE LOS DESPIDOS DE TRABAJADORES, NO ÑOQUIS

Publicado por Gaby de Lucía en fb el 14-1

CRÓNICA DE NUESTRO DESPIDO
CONTEXTO
Éramos 14 empleados en la Dirección a la que pertenecí desde el 1ro de julio de 2014. Nuestra oficina en el Palacio de la Gobernación en La Plata estaba abierta desde las 8 de la mañana y se cerraba, con suerte, a las 22 horas. Teléfonos prendidos full time, disponibilidad virtual de lunes a lunes. Así es la gestión de la comunicación digital de una Provincia con 135 municipios y un gobernador hiperactivo. Los 14 somos profesionales (algunos, en proceso de Tesis de grado, la mayoría ya egresados): comunicadores, politólogos, diseñador y programador. Contratados, no agremiados. Tenemos hijos, pagamos alquileres, deudas, teniamos obra social por nuestro empleo provincial, trabajábamos por un sueldo con el que llegábamos a fin de mes, no más. Somos LABURANTES.
No daré nombres propios -ni de víctimas ni de victimarios - salvo el mío. Considero que quienes ejecutaron nuestra desvinculación responden a una idea macro de achicamiento del Estado que excede a los funcionarios que son, justamente, funcionales a ese plan pero no lo diagramaron ni decidieron aplicarlo. Son en todo caso, cómplices ocasionales que quizás algún día tengan que ajustar cuentas con su propia conciencia.
Esto fue, en fin, lo que nos pasó:
Jueves 10/12/2015 Asunción de la nueva gestión en la Provincia de Buenos Aires. Se presenta un flamante Subsecretario que nos dice "queremos que estén tranquilos, venimos a sumar, tenemos nuestros modos pero valoramos la experiencia de ustedes y vamos a tratar de aprender unos de otros". Nos relajamos.
Otra Subsecretaria que hasta el momento desconocíamos publica en su Facebook personal, ese mismo día, lo que hubiésemos querido saber en ese momento para darnos cuenta que la promesa de sumar, en realidad, apuntaba a acrecentar el número de desempleados. "Busco diseñadores para trabajo full time en área de comunicación estatal en La Plata. Mandar CV y portfolio a xxxxx@gmail.com"
Viernes 11/12/2015 Abrimos la oficina a primera hora como siempre, sin tareas asignadas, situación que se repetirá, tediosamente, hasta el último día. El nuevo Director de área se presenta. Repite -palabras más, palabras menos - el concepto del Subsecretario. Promete entrevistas personales para conocernos y ver de qué manera complementar las lógicas de trabajo propias y ajenas.
Pensamos "parece macanudo". Nuestra ingenuidad es pasmosa, si. Pero ellos tienen un modus operandi perfectamente estudiado para que uno sienta que puede confiar. Así ganaron.
Lunes 14/12/2015 Comienzan las entrevistas personales. Las preguntas clave que se repiten en todos los casos son "cuánto ganas?" y "querés quedarte trabajando acá?". A ambas preguntas todos contestamos lo mismo. Queríamos quedarnos porque queríamos y, sobretodo, NECESITÁBAMOS trabajar. La respuesta sobre nuestros sueldos, particularmente, los horrorizó. La gestión en la Ciudad de Buenos Aires paga por nuestras tareas un exorbitante 150% más.
"Punto para nosotros", especulamos. "Quién va a venir de Capital a laburar por esta plata?" nos convencimos. Error.
Martes 15/12/2015 Continúan las entrevistas (el primer día sólo convocaron a 4). Comienzan a evidenciarse los síntomas de que algo anda mal. Llegado el mediodía las entrevistas se interrumpen porque el Director se va a almorzar. Nos pide que lo esperemos. Vuelve a las 17 horas, después del almuerzo más largo del mundo y pide un tenedor para comerse una ensalada. Se había quedado con hambre el muchacho, parece. Suspende las entrevistas, acto seguido, argumentando que "se le va la combi". La comodidad personal ante todo.
Miércoles 16/12.2015 Cumplimos horario esperando las entrevistas restantes. Nuestro Director alegaba estar ocupado con reuniones impostergables, pedía que lo esperásemos y a las 17 horas, nuevamente, nos liberaba -en ascuas- con la excusa de la combi. Durante esos días entraba gente desconocida a la oficina que, sin saludar ni presentarse, observaba, tomaba medidas, calculaba el espacio para "nuevos puestos de trabajo". Seguíamos creyendo que de verdad venían a sumar. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde.
Jueves 17/12/2015 Reclamamos que se tomasen las entrevistas restantes. Lo hicieron. A una de nuestras compañeras le encomendaron una "prueba de escritura". Es Licenciada en Comunicación con Orientación en Periodismo. El pedido pivotea entre lo ridículo y lo humillante, pero cuando uno necesita trabajar se banca muchas injusticias.
Esa misma tarde, la Subsecretaria que ya habíamos conocido, publica en su Facebook personal nuevamente: "Busco comunicadores, diseñadores y por qué no algún politólogo que se de maña en comunicación. Requisito excluyente: residir en La Plata". No lo vimos en ese momento, lamentablemente.
Viernes 18/12/2015 Día de la Gobernación, no laborable.
Lunes 21/12/2015 Ambiente hostil. Nuestro Director avisa telefónicamente que tiene reuniones en Capital, que a las 17.30 estará en La Plata para conversar con nosotros sobre "la decisión". Esperamos todo el día en la oficina, con angustia y sin tareas. 17.15 llama para cancelamos porque "se le hizo tarde" y nos cita para la mañana siguiente. La perversidad, a veces, no tiene límites.
Martes 22/12/2015 Se presenta el Director con 2 Subsecretarias. Una de ellas es la que buscaba nuevos empleados en Facebook, situación sobre la cual a esa altura ya estábamos al tanto. Insisto con el dato porque es la prueba fehaciente de que desde el primer momento tenían decidido reemplazarnos pero, vaya a saber uno por qué, no nos lo comunicaron en tiempo y forma, impidiéndonos contar con más tiempo para resolver nuestro desempleo. La sentencia de despido fue un catálogo de mentiras mal formuladas, fácilmente refutables: "lamentablemente no vamos a darle continuidad a sus contratos, de hecho la modalidad que ustedes tienen va a dejar de existir. Les pedimos disculpas pero no vamos a poder contratar a nadie no sabemos hasta cuándo en ningún área porque no tenemos presupuesto (falso: días antes ya se había oficializado el monto con el cual contarían todos los Ministerios y Secretarías. De hecho, como ya señalamos, ellos ya estaban buscando empleados). Así que les recomendamos aprovechar los días que quedan para empezar a buscar trabajo". Un gesto de generosidad sin precedentes: nos regalaron 4 días hábiles en medio de las Fiestas.
Un stop acá porque el remate merece un destacado: tanto cinismo frente a LABURANTES a los que estás dejando en la calle 2 días antes de Navidad después de semanas de manoseo amerita un apartado: "Si quieren en marzo me mandan un mail con sus CV a tttttttttt@gmail.com y vemos. Feliz Navidad". Feliz Navidad...aha...
A posteriori, literalmente, HUYEN los 3 de la oficina. No discutimos. Así opera el desgaste, creo que lo deben tener estudiado. Juntamos NUESTRAS cosas. Otra vez resulta necesario aclarar: no nos llevamos una chinche, como corresponde. Nuestras tazas, nuestros mates, nuestros papeles y la pava eléctrica que compramos "vaquita" mediante. Tras cartón, tuvimos que soportar insinuaciones de las nuevas autoridades respecto a "ex empleados que se llevaron todo".
En 10 minutos estábamos en la calle, donde seguimos los 14.
Lo cuento en detalle, con mi nombre y apellido y abierto a ser compartido y cuestionado por quien lo desee porque hay gente, mucha gente! -que me conoce y nos conoce incluso - que cree que hay que sacar a los ñoquis del Estado que todos mantenemos con nuestros impuestos y en ese gran engaño comunicacional que inteligentemente han pergeñado entramos todos, la mayoría de los despedidos estatales municipales, provinciales y nacionales. Y la verdad, ya bastante doloroso es quedarse sin laburo, con la incertidumbre de un futuro que no pinta fácil, como para también tener que soportar el justificativo a medida del ajuste y el achicamiento del Estado DISCRECIONAL que Cambiemos está llevando a cabo en casi todas las dependencias que, por mandato popular, han quedado bajo su administración. NO HAY EUFEMISMOS POSIBLES ACÁ: ESTÁN ECHANDO GENTE A DIESTRA Y SINIESTRA y esa gente somos tus amigos, tus vecinos, tus primos, el hijo de tu compañera de trabajo. Si querés, quedate viendo cómo sigue sucediendo sin mover un dedo, no te juzgo. Lo que te voy a pedir POR FAVOR es que al menos por respeto a las cientos de miles de familias de desocupados de este último mes no sigas repitiendo esa mentira de que nos hacen un favor limpiando ñoquis que se comen tus impuestos. No cooperes para que esta tarea SISTEMÁTICA y PERFECTAMENTE PLANEADA les resulte tan fácil, tan cómoda, tan redituable, tan sin consecuencias. Porque además, y esto es lo más triste, pronto van a seguir avanzando sobre los derechos de todos, estatales y privados, los que los votaron y los que no, los que dicen que no les importa la política y los militantes del partido que sea. Van a avanzar sobre tus derechos también y, lamentablemente, recién ahí nos vamos a entender, tarde y desposeídos.


Publicado por Ernesto Castelnovo el 13 de enero en fb: 

hoy llegaron más de 60 telegramas de despido a los laburantes de la Secretaria de DDHH, donde yo trabajo. 3 de esos telegramas le llegaron a compañeros míos. 3 trabajadores. ningunos ñoquis. cumplen su horario,no cobran sueldos altos y vienen todos los días a trabajar responsablemente en distintas tareas. tampoco les pudieron dar la excusa berreta y miserable de que son militantes K, porque simplemente no lo son. solo tienen situaciones contractuales jodidas y no les cuesta nada mandarlos a su casa. seguro vendrán más despidos. después rebajas en los salarios y el plan económico de Macri y Prat Gay marchará sobre ruedas. solo escribo esto para los que se ponen contentos, para los que celebran con cada trabajador sin laburo: no están echando ñoquis. no les importa eso. no revisan que hace cada laburante. despiden y ya. así después aguantamos cualquier mierda que nos ofrezcan con tal de tener un ingreso, si es que seguimos con trabajo. y eso va para todos. el público y el privado. no es muy difícil de entender. entonces, si se te ensancha la sonrisa a medida que crecen los despidos, fijate: podés ser muy pelotudo.



Publicado por Leticia Paola el 10 de enero en fb

Escribo y publico esto a riesgo de quedarme sin laburo mañana en lugar de dentro de tres meses, pero considero necesario que se sepa, o al menos, no quiero quedarme callada, porque la situación angustiante que se vive a diario en las oficinas de los distintos organismos públicos tiene que conocerse.
Primero, resumo un poco mis antecedentes que, al parecer, hoy son tan importantes en el discurso de algunos, pero en la práctica dejan de importar. Los que me conocen de chiquita –y que están como contactos en este facebook- saben y pueden acreditar (lejos estoy de querer presumir con algo de todo esto, pero en algunas ocasiones una se ve obligada a dar contundentes justificaciones que ameritan algunos datos):
- que en la primaria fui abanderada y me decían “bochito” y que además ayudaba a todxs mis compañerxs con sus tareas.
- que en la secundaria fui escolta y participé de las Olimpíadas de Matemática, viajando a rendir a Mar del Plata mientras mis compañeras iban a bailar (obvio que yo también iba, eh?)
- que fui super-archi-híper responsable en la facultad, y que terminé una carrera rompiéndome el orto porque siempre, siempre, siempre, desde los 18 años, tuve que ir a trabajar (en realidad desde antes, porque daba clases particulares desde los 16)
- que mi papá me obligaba a estudiar menos porque me veía demasiado estresada.
- que mi hermano me decía “llorona” porque siempre decía que me había ido mal y al final aprobaba.
- que mi mamá me retaba porque me quedaba hasta la 1 am muchas veces calcando mapas a los 8 años
- que a la misma edad, me despertaba los domingos a las 8 am para leer la Billiken o hacer problemas de matemática para las Olimpíadas (juro que me divertía)
- que mis compañerxs de la facultad, todxs o en su mayoría, piensan que soy una nerd de mierda porque además de estudiar fui ayudante de materias sin que me paguen, sólo porque me gustaba hacerlo.
- que cuando terminé mi carrera empecé otra.
- que me fui de todos, todos, todos mis laburos con buenas recomendaciones.
- que en todos, todos, todos los laburos en los que estuve siempre laburé más horas de las correspondientes (por distintos motivos, me dirán boluda, lo seré, pero es así).
- que en algún momento definí dejar de trabajar en el sector privado para dar clases en escuela pública (porque quería aportar a la sociedad)
- que en algún momento tuve la oportunidad de trabajar en la Administración Pública Nacional (teniendo otras posibilidades en donde me pagaban más y en mejores condiciones), y elegí el Estado, porque quería seguir aportando.
- que soy crítica (en momentos muchísimo, en momentos menos) de la década kirchnerista; que soy muy muy crítica, de gobiernos como los del PRO; que soy de izquierda, digamos, una “zurdita de mierda” como me dicen muchxs, pero capaz de reconocer que las bicisendas están buenas y que el metrobús anda rápido o que la ley de medios es la ley más democrática de la historia, y no se cumplió.
- que odio las injusticias (desde que era chiquita y, sin tener ningún tipo de ideología clara, me indignaba al ver que había bebés que nacían en la calle y otros que nacían con fortunas heredadas. ¿Por qué la diferencia? Si ninguno de ellos había hecho nada para llegar a esa situación)
- que si en la secundaria el curso decidía hacerle frente a una profesora ante la injusticia de tomarnos prueba a todxs porque dos se habían portado mal, era la primera en ir a discutirle a la autoridad que fuera; porque no me iba a quedar callada ante la injusticia.
- que si todo lo que dije antes no fuese verdad, aún así, que me echen sin saber quién soy y que la sociedad lo avale suponiendo de antemano (prejuzgando) que “son todos ñoquis”, sería de lo más injusto.
- que como yo hay muchos, muchas, muchos, muchas (con estudios, laburadores, capacitados, responsables). Repito MUCHOS, MUCHAS, MUCHOS, MUCHAS. Los y las conozco y es fácilmente comprobable.
- que un gobierno prometió echar a ñoquis del Estado luego de hacer un análisis de sus contratos y tareas que le llevaría tres meses (y no hizo el más mínimo análisis, echando gente el 29 de diciembre y los primeros días de enero).
- que un gobierno anterior nos dejó con contratos basura, y ahora parecemos ser los culpables que deben pagar esa situación (aclaro que no son, como dicen muchos, los funcionarios que cobraban 60 lucas los que defiendo, eh?)
Dicho todo esto, paso a contar mi historia, textual, comprobable y acreditable:
Desde hace casi dos años trabajo en lo que era el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Hacía comunicación de las acciones de un área. Fueron dos años de trabajo intensos, de laburo constante, en donde la mayoría de las jornadas laborales superaban mi horario laboral pactado, incluyendo viajes (para algunos de los cuales no cobraba sus viáticos), a toda hora y a todo lugar, durmiendo pocas horas y corriendo todo el tiempo con urgencias. Compañeros y compañeras del ministerio son testigo de esto, pero también familia, amigos, amigas a las que dejé colgadas millones de veces porque mi jornada se extendía, mi psicóloga (a la que le avisaba a última hora que suspendía la sesión por un viaje laboral), mis talleres de narración que tuve que dejar y mis profesoras de los cursos de idiomas que hice durante estos años, a los que llegaba tarde una y otra vez, si no faltaba, por motivos laborales.
No me quejo. Yo ELEGÍ TRABAJAR en el Estado en lugar del sector privado porque CREO en el VALOR de la función pública, porque considero que trabajando en el Estado, SI TRABAJÁS BIEN, EL BENEFICIADO ES EL PUEBLO, y ésa es la mayor motivación para bancarse un contrato precario, un laburo intenso, estructuras burocráticas muy difíciles de saltear. La mayor motivación para hacer bien tu laburo, cuando laburás en el Estado, es poder hacer algo en beneficio de la población, de los sectores populares, de los ciudadanos, de los y las jóvenes de nuestro país.
Y aquí va la historia de los últimos días, contada en segunda persona porque aún no la asimilo como propia:
Desde hace un mes estás esperando que alguien aparezca, que alguien te diga algo, que alguien te dé alguna tarea, que alguien te reciba. Sabés que a varios en otros organismos ya los llamaron para decirles “chau, no va más”, pero a vos todavía no, y tenés miedo, tenés ansiedad.
Y ya cambiaste tu nombre y tu foto en facebook y twitter (si no los cerraste). Y ya empezaste a tirar CVs, y ya intentaste ahorrar un poco de los sueldos de tus últimos meses (porque sabés que no tenés indemnización), y ya planeaste qué vas a hacer si el 4 de enero estás libre y no tenés que ir a trabajar (te vas de viaje, pero si te vas no te podés quedar a reclamar…).
Y mientras en las oficinas ves que se van llevando los escritorios, las compus, los sillones, que te cambian tu silla por una que está medio rota porque la nueva se la llevaron, que te vas quedando sin café y sin yerba, pedís una serie de reuniones para presentarte y conocer tu situación y, con suerte, alguno te recibe (aunque la mayoría no lo hace). Tu jefe entra y sale de tu oficina con un frío “hola” y cuando le hablás, te pasa que el tipo te responde con monosílabos y se va rápido sin dar mucha información. Ya le manifestaste varias veces tu preocupación sobre tu contrato y te ha respondido cosas como: “Yo, como consejo personal, en tu lugar iría buscando trabajo afuera. No sé lo que va a pasar, pero es probable que tu función deje de existir” (mientras ves que salen comunicados de prensa sin que te enteres. Eso era parte de tus tareas.)
Algunas textuales reales en esos encuentros: "¿y vos qué pensás de nosotros?" (vale aclarar que no los conocía personalmente, es decir que lo único que podía responder a eso tendría una connotación política)‪#‎PersecusiónIdeológica‬ / "vos sabés que esta Secretaría tiene una impronta militante y eso es lo que no queremos acá" ‪#‎PersecusiónPolítica‬ / "acá veo una nómina enorme de gente, no puedo creer que me digas que estabas desbordada de tareas" ‪#‎prejuicios‬ / "los informes que hiciste están muy bien y hablan de tu esfuerzo y proactividad. Si te necesito en enero te vuelvo a llamar" ‪#‎Cinismo‬ / "sé que esto es muy injusto, que es una situación de mierda la que estás viviendo; pero la decisión me excede. Es el Ministerio de Planificación quien lo decide" ‪#‎ReconocimientoDeInjusticia‬/ “yo sé que se corre el rumor de que íbamos a renovar por tres meses los contratos, pero no creas todo lo que te dicen por los pasillos” #Cinismo
Y, después de un mes, sin tareas ni comunicación real por parte de tus nuevos jefes, te avisan –porque preguntaste con insistencia- el día 29/12 que no te renovarían el contrato que vencía el 31.
Pasado el despido, la intervención del sindicato y el acuerdo –de palabra- de que vas a tener tres meses más de contrato, te llama tu nuevo jefe otra vez, entrás a su oficina, saludás (porque sabés que “los modos son importantes”) y amagás a sentarte:
Jefe: voy a ser muy breve.
(te sentás igual)
Jefe: vos y yo sabemos lo que cada uno hizo la semana pasada
Vos: …
Jefe: así que lo que te voy a pedir es que si estás enferma te retires por favor de la oficina porque nos podés contagiar a todos. Tenés certificado médico?
Vos: sí, tengo tres. Te los dejo. Me dieron una semana, pero no quería faltar en esta situación.
Jefe: te voy a pedir que te retires ya de la oficina. Acá no te necesitamos, así que no vuelvas por esta semana.
Vos: OK, vuelvo la semana que viene.
Jefe: hacé como quieras, vos ya tenés tus tres meses de sueldo, como querías, pero acá no necesitamos de tus servicios.
Vos: no entiendo. Yo quiero trabajar, no cobrar un sueldo por tres meses.
Jefe: vos sabés cómo actuaste; acá no te necesitamos.
Vos: si te estás refiriendo a haber hablado con el sindicato, me gustaría poder aclararte que…
Jefe: no me interesa profundizar, te pido que ahora te retires.
Vos: Ok. Como te comenté la semana pasada, conozco muy bien el área y las tareas que se realizan, así que vuelvo a ofrecerte mi colaboración en las tareas que sean necesarias.
Jefe: te agradezco, pero no te necesito. Acá nos importan los modos, y vos sabés cómo actuaste la semana pasada.
Vos: el sindicato siempre está enterado de las situaciones de los contratos y…
Jefe: te dije que no me interesa profundizar en el tema. Te pido que te retires (casi levantándose de su silla).
Vos: Ok, te vuelvo a ofrecer mi colaboración pero además, cómo te parece que me maneje cuando termine mi licencia la semana que viene?
Jefe: actuá con libertad, como lo venís haciendo. Acá no vamos a tener tareas para vos, así que yo no te necesito acá. Ya lograste lo que querías. Tenés tres meses de sueldo que van a ser por única vez y luego no vas a tener más contrato.
Vos: no vamos a tener tareas?
Jefe: no tengo ninguna tarea para darte. Vas a tener tres meses de sueldo. Te pido por favor que te retires.
Vos: Ok, chau (te levantás y te vas)
#AhoraSíTeConvirtieronEnÑoqui
Aclaración: esta historia se repite en decenas en mi lugar de trabajo, todxs MUY laburantes y excelentes académicos, con posgrados, becas CONICET, investigación, trayectoria laboral, y demases etcéteras. Todo esto comprobable.
Esta historia se repite por cientos y miles en otras dependencias del Estado, de las cuales conozco algunas personas, altamente capacitadas, aunque no me animo a generalizar y decir que “ningunx es ñoqui”, simplemente porque no lo sé, porque no soy quien para afirmarlo, porque para afirmarlo hace falta estar ahí, conocer, analizar, evaluar, todas cosas que, quiero dejar en claro, NO SE ESTÁN HACIENDO.
La INJUSTICIA se repite en todas las dependencias del Estado. Lo único que te pido es que, si votaste a Macri, a Scioli, a Del Caño, o a quien sea, si sos macrista, si sos K, si sos zurdo, anarco, si bancás el ajuste, si no lo bancás, si sos neoliberal, si sos conservador, si sos de derecha, si sos de izquierda, si sos peronista, progre o radical, le pidas a tu gobierno, le pidas a ESTE GOBIERNO, que no cometa injusticias. Que si prometió hacer un análisis, pues bien, que lo haga!!!! Que nos analicen, que nos prueben, que nos den tareas y nos dejen demostrar que laburamos y cómo laburamos. Lo que te pido es que si sos familiar mío, amigx, conocidx, o simple contacto de feisbuk; si me querés o no me querés, si me conocés o no me conocés, si tenés alguna mínima duda de qué es lo que está pasando y cómo, lo único que te pido es que no permitas que tu gobierno cometa injusticias. Que así como le pediste a Cristina que saque el impuesto a las ganancias, que no se apruebe la 125, que deje de precarizar trabajadores o que apruebe la ley de entidades financieras o la ley de medios, así como fuiste a cacerolear para que te den la luz (porque era injusto que pagues y te la corten), así como hiciste un piquete para que te den laburo (porque no tenías y eso era injusto), así como caceroleaste porque no podías sacar tus ahorros del banco y lo considerabas injusto, te pido que no permitas que tu gobierno cometa más injusticias (lo hayas votado o no, es nuestro gobierno). Si lo votaste, sos vos quien le tiene que marcar el límite (pareciera que los que no lo votamos somos todos kirchneristas y nuestra palabra no tiene legitimidad). Si lo votaste respeto tu decisión. Entiendo –y estoy más que segura- que lo votaste porque no creías en otro proyecto y porque querías un país mejor y pensabas que este gobierno iba a generar mejoras. Estimo que lo votaste porque medidas del gobierno anterior te parecían injustas y entonces querías CAMBIAR esas injusticias. Entiendo que lo votaste con tus mejores intenciones de que todos CAMBIEMOS para mejor. Lo sé, porque conozco a mucha gente que votó al PRO con buenas intenciones. Estoy segura de eso, y son buena gente, y quieren un cambio para bien.
Pero si lo votaste y no te gustan las injusticias, si lo votaste porque pensaste que así nos iba a ir mejor, si lo votaste y hace dos meses me dijiste: “tranquila, a vos no te van a echar porque vos laburás”, si lo votaste y le creés a quienes hablan de los “ñoquis”, te pido que le pidas, que le EXIJAS a tu gobierno que tenga criterio. Te pido que vos tengas criterio, y que le pidamos todos al gobierno que haga públicos los criterios por los cuales está evaluando que hoy 15.000 personas se deben quedar sin laburo. Y que después de hacerlos públicos, los evaluemos juntos, y veamos si son justos o no. Te pido que no te quedes con lo que te dicen los medios, ni con lo que te dice un amigo de un amigo que conoce a alguien que entró a un ministerio por La Cámpora y es vago (puede ser verdad, pero no te quedes con eso, andá más allá), te pido que NO ME CREAS A MÍ, te pido que te informes, que busques comprobar si lo que te dicen es verdadero o falso, que le pidas eso a tu gobierno, y que no te dejes llevar.
Te lo pido como individuo, primero, porque me quedo sin laburo, y lo necesito. Te lo pido como parte de una sociedad que si acepta las injusticias está en el horno con papas fritas.
Y lo último que te pido: que compartas para que se sepa.











PERSECUCIÓN POLÍTICA A TRABAJADORES: HISTORIA DE UN QUILMEÑO DESPEDIDO POR ARSAT


Jonatan Monzon es de Quilmes. El lunes pasado llegó a su puesto de trabajo dentro de la gerencia de legales de ARSAT y se encontró con que le habían bloqueado el acceso a su computadora. El gerente del área legal de la empresa estatal que depende del Ministro de Comunicación, Oscar Aguad, hizo llamados a varios trabajadores para comunicarles que estaban despedidos. “Están echando trabajadores sin justificación”, asegura Jonatan.
“A algunos compañeros les dijeron que era por una reestructuración de la empresa, a otros les dijeron que era una reorganización de la gerencia, a otros les dijeron que el cargo que ocupaban ya no iba a existir más. Mi jefe me llamó, me miró a los ojos y me dice: -Qué te puedo decir, Jonatan, ya está-. Bastó con una mirada. Yo creo que en el fondo fue más por una forma de pensar que por el desarrollo laboral que tuvimos durante todos estos años en Arsat”.
Cabe destacar que Arsat es una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria, con lo cual todos los trabajadores, salvo los directivos, gerentes y jefes, estan bajo la ley de contrato de trabajo. Hasta el momento fueron despedidos 10 trabajadores que estamos contratados bajo el convenio colectivo de trabajo, y alguno estamos afiliados al sindicato.”
Esta manera de accionar se contradice con las palabras del actual presidente de Arsat, Rodrigo de Loredo (yerno de Aguad), quien había dado palabras tranquilizadoras a los trabajadores el día que se presentó, ya que “nadie se iba a quedar sin trabajo”.
DESARTICULACIÓN ESTRUCTURAL
Fueron despedidos trabajadores de todas las áreas de la empresa: la gerencia comercial, gerencia de planeamiento, gerencia de despliegue, gerencia de Televisión Digital Abierta y gerencia de legales, lo que genera una desarticulación en la estructura de la empresa.


martes, 8 de diciembre de 2015

ESTOS 12 AÑOS

Y que quede claro: no han sido todas mieles para mí estos 12 años. Me "desafectaron" de un trabajo público -la Procuración Penitenciaria-; me ralearon de otro -la Secretaría de Derechos Humanos-.

Me han prohibido viajar a una provincia -Mendoza-, por hacer informes críticos al que sería vicepresidente de CFK. No la voté en 2007, a CFK, por llevar a ese sujeto de vice. 

Me he enfermado -una contractura paralizante- durante meses, cuando me quitaron trabajo en la SDH.

Me difamaron, diciendo, por ejemplo, que bancaba en la clandestinidad a un joven fugado de la cárcel.

Batallé por causas perdidas, que podrían haberse resuelto con un poquito de coraje. 

Ganaba mucha más guita, en términos comparativos, en 2003, que ahora. Pagaría ganancias, y una suma bastante alta!

Pero hace mucho tiempo que entendí que no hay proyecto colectivo que no esté atravesado por injusticias, errores y agachadas. Y que, en la cuenta final, lo que yo valoro no es cómo me fue personalmente sino como nos fue a todos/as, colectivamente.


Por eso, esta tristeza


martes, 17 de noviembre de 2015

LA GENTE QUE ME CONOCE

Viernes 13, 14.30.
Reunión con las familias de nuestros/as estudiantes en el CIC "2 de abril" del barrio Esperanza Grande de Ezpeleta. Otra de las cosa que hizo este gobierno: Centros Integradores Comunitarios diseminados por todo el país.
Habla la directora de la Escuela Secundaria de Enseñanza Técnica de la Universidad Nacional de Quilmes, después nos reunimos en pequeños grupos. Madres, la inmensa mayoría, algunos padres también, mezclados con nosotros/as, los/as docentes de sus hijos/as.
Hablamos del momento actual, de las perspectivas, de todo lo que la escuela es y de lo que quiere seguir siendo.
Una madre dice, los ojos llorosos: mi hija cambió mucho en esta escuela, se siente segura, protegida por ustedes.
Otra madre dice: a mi hijo, que venía de una escuela parroquial, le costó mucho adaptarse el primer año. Ahora se siente feliz, no quiere faltar nunca.
Otra madre: ustedes no solo enseñan a hacer. Enseñan a ser.
Y otra: nosotros nos damos cuenta, hay chicos que en otras escuelas les decían que eran casos perdidos, y con ustedes avanzaron un montón.

Nosotros/as salimos, sencillamente, felices y agradecidos/as.

La gente que me quiere, sepa que este proyecto que me hace feliz, y en el que trabajo codo a codo con decenas de docentes y trabajadores comprometidos/as, con cientos de pibes de barrios humildes de Quilmes y Berazategui, corre peligro si gana Macri.
No hace falta que no nos mande más plata para terminar el edificio de nuestra escuela, o que no nos mande los libros, películas, videos que nos manda hoy el Ministerio de Educación de la Nación.
Basta con que, al devaluar nuestros salarios, tengamos que salir a buscar nuevos trabajos para sobrevivir.
Basta con que, al aumentar los precios de los productos básicos, las familias de nuestros/as pibes/as tengan que volver a optar entre mandarlos a la escuela o a trabajar.
Basta con que decidan que no hay que gastar plata en milanesas con puré, pollo al horno con ensalada, medialunas cada mañana, juguitos y chocolatadas cada tarde, y que basta con polenta y mate cocido, y no para todos igual, sino solo para los que pidan beca, como hacen en la CABA.

Ustedes me conocen, saben de mi compromiso. Si me quieren, y son felices con este tipo de proyectos de inclusión con calidad, voten a Scioli, para que podamos seguir mostrando orgullosamente las cosas de las que son capaces nuestros pibes y pibas.